jueves, 15 de diciembre de 2005

Prioridades

Hoy me ha vuelto a llegar este texto por correo:

Un experto estaba dando una conferencia a un grupo de profesionales. Para dejar en claro un punto, utilizó un ejemplo que los profesionales jamás olvidaron.

Parado frente al auditorio de gente muy exitosa dijo:
Quisiera hacerles un pequeño examen.
De abajo de la mesa sacó un jarro de vidrio, de boca ancha y lo puso sobre la mesa frente a él. Luego sacó una docena de rocas del tamaño de un puño y empezó a colocarlas una por una en el jarro. Cuando el jarro estaba lleno hasta el tope y no podía colocar más piedras preguntó al auditorio:
¿Está lleno este jarro?
Todos los asistentes dijeron:
SI.
Entonces dijo:
¿Están seguros?
Sacó de abajo de la mesa un balde de piedras pequeñas. Echó un poco de piedras en el jarro y lo movió haciendo que las piedras pequeñas se acomoden en el espacio vacío entre las grandes. Cuando hubo hecho esto preguntó una vez más:
¿Está lleno este jarro?
Esta vez el auditorio ya suponía lo que vendría y uno de los asistentes dijo en voz alta
Probablemente no.
Muy bien.
Sacó de debajo de la mesa un balde lleno de arena y empezó a echarlo en el jarro. La arena se acomodó en el espacio entre las piedras grandes y las pequeñas. Una vez más preguntó al grupo:
¿Está lleno el jarro?
Esta vez varias personas respondieron a coro:
¡NO!
¡Muy Bien!
Luego sacó una jarra llena de agua y echó agua al jarro hasta llenarlo. Cuando terminó, miro al auditorio y preguntó:
¿Cuál creen que es la enseñanza de esta pequeña demostración?
Uno de los espectadores levantó la mano y dijo:
La enseñanza es que no importa qué tan lleno está tu horario, si de verdad lo intentas, siempre podrás incluir más cosas.
No, esa no es la enseñanza.

La verdad que esta demostración nos enseña es que si no pones las piedras grandes primero, no podrás ponerlas en ningún otro momento. ¿Cuáles son las piedras grandes en tu vida? tu familia, tu fe, tu educación, tus finanzas, alguna causa que desees apoyar, enseñar lo que sabes a otros, ... Recuerda poner esas piedras grandes primero o no encontrarás un lugar para ellas.

Tómate el tiempo para clarificar cuales son tus prioridades y revisa como usas tu tiempo para que no se te quede ninguna afuera, o lo que es peor, que tengas que sacar una piedra grande para poder meter arena".

Investigando un poco por Internet he llegado a la conclusión de que este texto pertenece a "Primero es lo primero" de Stephen Covey.

2 comentarios:

Unknown dijo...

Una buena historia.
Yo leí una versión de la misma historia en que al final le echa dos tazas de café en lugar de agua y en la moraleja acaba diciendo:
"y siempre habrá hueco para tomar un par de tazas de café con un ámigo".

Alezita dijo...

Hola:
Buena historia, ojala yo pudiera organizar mis prioridades así.