miércoles, 1 de noviembre de 2006

Exito

Por fin hemos arrancado. La primera fase del proyecto ya está acabada. Bueno, eso es un decir, porque se ha puesto en marcha lo mínimo imprescindible para poder operar, ahora quedan todas las incidencias y el resto de cosas que nos hemos dejado para poder arrancar cuando el cliente quería.

Me resulta curioso que el propio cliente haya querido arrancar con la aplicación bajo mínimos y fallando más que una escopeta de feria.

Días antes, en una reunión/monólogo, el máximo responsable de informática del banco nos dijo que sabía que la aplicación no estaba bien pero que había que arrancar como fuera porque había dado su palabra a los socios y que se jugaba el puesto de trabajo. Personalmente, como subcontrado que soy y, por lo tanto, jugándome el puesto de trabajo cada los días, el que él pueda perder su trabajo, hablado rápido y mal, me la trae floja. Si pretendía darme pena, pues va a ser que no, majete.

Otra cosa que nos impactó bastante a los oyentes/obreros de la tecla allí presentes, fue la promesa de que obtendríamos mucho éxito con la puesta en marcha de la aplicación. Yo he estado buscando alguna receta para cocinar un cuarto y mitad de éxito obtenido, pero no encuentro ninguna. ¿No hubiera sido mejor que nos pagaran (con dinero o vacaciones) las horas extras que hemos hecho para sacar adelante el proyecto?

jueves, 12 de octubre de 2006

Reflexiones sobre el trabajo en la informática

Interesantes reflexiones a las que han llegado en esta página, Pons Asinorum.

Estoy totalmente de acuerdo.

domingo, 8 de octubre de 2006

Te podría ocurrir a ti



La de juego que esta dando el niño alemán.

martes, 26 de septiembre de 2006

No tengo tiempo

Ultimamente no escribo en el blog, principalmente por falta de tiempo. En el curro estamos de arranque, bueno la verdad es que se acaba de retrasar por segunda vez y los gerentes están muy preocupados porque el consejero delegado tuvo que ir a decírselo al presidente. ¿Se lo diría antes o después de invitarle a comer en un restaurante de lujo?

El caso es que cuando llegan estos periodos, en los que te prometen que durará poco (un par de semanas en este caso) los fenómenos paranormales se multiplican.

Los programas que no fallaban, de repente fallan, y tras perder un día buscando el error, y no encontrarlo, vuelven a funcionar bien.

Aparecen tareas nuevas, los últimos caprichos que se le han ocurrido al usuario, además de dedicarte a arreglar las incidencias que van saliendo.

El analista que lleva todo el proyecto sacando pecho diciendo que él no piensa tocar ni un punto de un programa, lo ves ahí, como un campeón, haciendo la ñapa de turno para que el programa funcione.

El gerente pide explicaciones a los programadores. ¡Para que le haces perder el tiempo al chaval sino sabes de qué habla!

El lenguaje cambia, se endurece. Al principio era "el usuario", luego "el tarao ese" y ahora es "el hijo de puta".

El usuario se cuelga de tu hombre, cual loro de pirata, diciendo lo que tienes que hacer y como hacerlo, mientras tratas de satisfacer su última ocurrencia. Además tienes que aguantar que te diga que lo que haces es una mierda, y que eres medio inútil por no saber leerle el pensamiento.

En fin, que ya llevo un mes de pre-arranque, me queda otro como mínimo y luego el post-arranque, que según el gestor no durará más de un par de días.

viernes, 8 de septiembre de 2006

¡Que pesado!

Querido gestor,

hoy has vuelto a hablar conmigo. Viniste a verme a las siete de la tarde, cuando ya debería estar metido en un tren rumbo a mi casa, pero no, me pillaste en mi puesto de trabajo.

Me has vuelto a pedir lo mismo que me pedistes ayer, antes de ayer y el anterior, y el anterior, … ¿qué pesado eres, no?

Lo primero es decirte que tienes una costumbre muy fea, eso de que vengas a hablar conmigo sobre trabajo fuera del horario laboral no me gusta nada.

Y ya vale de que me pidas siempre lo mismo: No me voy a comprometer a trabajar 12 horas diarias, ni tampoco a trabajar los sábados, y mucho menos gratis. Que si en tu anterior empresa se hacía no es mi problema, ya no estás en Accenture, a ver si te das cuenta, ¿no ves que solo tú llevas corbata?

Bueno, estimado, ¿hasta mañana a la misma hora, misma conversación no?

jueves, 31 de agosto de 2006

Acta de la reunión

Estimado gestor,

como bien sabes, ayer te reuniste conmigo para comunicarme que te he defraudado, que no me implico en el proyecto, que, de los tres objetivos que me marcaste allá por semana santa, el primero, lo de acabar los programas en una fecha concreta, no lo cumplí, el resto de objetivos sí, pruebas de usuario y puesta en producción a tiempo, pero eso ya no importa. Te he fallado. He fallado al equipo y al proyecto.

A pesar de eso, de no haber cumplido el objetivo, la empresa es generosa y me ha concedido parte de la gratificación que se me prometió por cumplir el primer objetivo, del resto de objetivos cumplidos debo olvidarme porque, a pesar de haber llegado a ellos, los has cambiado. Además, no me los merecía porque no me has visto ningún día trabajando a las diez de la noche, por lo que no me he esforzado para conseguirlos.

A partir de ahora esperas más de mí, quieres que me implique más, que dedique más horas al día a sacar el proyecto adelante, total, descansando el domingo es suficiente. Quieres verme en mi puesto de trabajo a todas horas, "aunque esté tocándome los huevos", como dijiste. "Recuerda", me dijiste, "La empresa es generosa a pesar de que no has cumplido el objetivo".

Con cariño,

naufragus

lunes, 28 de agosto de 2006

Vuelta a empezar

Pues ya estamos aquí, se acabaron las vacaciones y volvemos a la vida real, o más bien la rutina cotidiana. Vuelve el despertador, el metro atestado de gente, el trabajo, y otra vez el metro, a tope de gente, la cenita y a la cama. Cinco días a la semana.

Hoy, primera mañana de trabajo, todo el mundo comentaba donde les gustaría trabajar, y por cierto, ninguno quería estar donde estaba: uno que si guardabosques, otro que si dar un braguetazo con la hija del de Zara, otro que iba a empezar a estudiar oposiciones.

En fin, que ya hemos vuelto, jodidos pero contentos, o no.

miércoles, 26 de julio de 2006

Mejor en mi casa

No para de sorprenderme esta "gran empresa", para la que estoy trabajando ahora.

La pasada semana, los gerentes del proyecto, le pidieron un sobreesfuerzo a algunos equipos. Les propusieron ir a trabajar el sábado y a la pregunta: "¿A cambio de qué?" la respuesta fue: "Es para sacar adelante el proyecto".

Las reacciones fueron diversas:
Algunos fueron a trabajar, gratis, el sábado.
Otro respondió: "¿Qué te chupe que?"
La gran mayoría no hizo ni dijo nada respecto a la "oferta".
Pero varios, y esto es lo que me sorprende, presentaron la dimisión. En teoría, se van a su casa sin nada (ni paro, ni otro trabajo)

"Para trabajar gratis, me voy a mi casa" - dijo una. Otro, con contrato de prácticas, llamó desde su casa para comunicarle al gerente que no le esperara, que prefería pasarse el día tirado en la playa, levantarse a la hora de comer, dormir la siesta, salir de fiesta toda la noche, a estar encerrado en un sótano picando cobol.

¡Ole sus huevos!

lunes, 17 de julio de 2006

La importancia del correo electrónico

A estas alturas del proyecto, cuando estamos cada vez más cerca de la fecha de entrega y se ve que no se va a llegar, empiezan a llover broncas por todas partes.

Eso debió pasar el viernes pasado cuando mi "queridísimo" usuario se puso a enviar correos electrónicos a los analistas de las distintas aplicaciones, con copia a todos los jefes, los suyos y los nuestros, recriminándonos que no se llegara en fecha por nuestra culpa. Dicen las malas lenguas que sus jefes le dieron un buen tirón de orejas, y él quiso quitarse de encima la marca de culpable, señalándonos. Entre otras cosas, nos acusaba de no avisarle de cómo estaban las cosas, que faltaba, que teníamos, porque había cosas paradas, etc…

En este caso el tiro le salió por la culata, le respondimos con los correos que le habíamos enviado anteriormente donde se lo contábamos todo, con copia a todos los jefes, como hizo él. No ha vuelto a hablar.

Parece que hemos ganamos la batalla, y a nuestro "enemigo" le hemos metido un golito en su casa, por lo que seguro que ahora buscará venganza, así que hemos empezado a hacer copias de seguridad de todos los correos, que no se pierdan, por si nos tienen que volver a salvar el culo.

viernes, 7 de julio de 2006

Qué es compra y qué es venta

Ayer recibí una llamada "inquietante" de mi usuario:

- Oyes, creo que estamos haciendo las cosas al revés.
- ¿Cómo? ¿A qué te refieres?
- Me he dado cuenta que el valor de compra es más pequeño que el de venta.
- Claro, nosotros compramos barato y vendemos caro.
- ¿Nosotros? ¿Quién es nosotros?
- El banco.
- ¡Ah! (lapsus de varios segundos en silencio) pues no lo veo.
- ¿Qué no ves?
- Lo que me dices, porque, ¿qué es compra y qué es venta? ¿por qué eso dependerá de quién compra y quién vende, no?
- Claro, nosotros, el banco, compramos barato y vendemos caro. Los clientes nos compran caro y nos vende barato. Por eso en la pantalla, el valor de compra es más pequeño que el de venta, porque solo la verá el banco. Los clientes no tendrán acceso a ella.
- ¡Ah! (lapsus de varios segundos en silencio, otra vez) pues sigo sin verlo.

Yo pensaba que, cuando se monta un negocio, la clave para ganar dinero es gastar menos que lo que se ingresa, pero veo que no todo el mundo piensa lo mismo.